lunes, 25 de febrero de 2013

Contra la represión sufrida por el pueblo madrileño el #23F


La crisis estructural que actualmente atraviesa el sistema y que padece la mayoría social trabajadora es el contexto perfecto del que se sirven el poder financiero y los gestores del capitalismo a su servicio para atacar y desmantelar los derechos sociales y laborales y los servicios públicos que tanta lucha costaron. La consecuencia inmediata de estas agresiones es la respuesta popular masiva de más movilización y más lucha, a lo que el Gobierno central reacciona con más represión y más criminalización, con el objetivo de amedrentar y de sembrar el miedo y la desmovilización.
Durante la manifestación de ayer 23 de febrero de 2013 fueron detenidas 45 personas en Madrid, de entre las cuales 9 eran menores de edad. Son personas cuya acción se limitaba a protestar contra un sistema cada días más decadente. No hay justificación jurídica posible para esta estrategia de actuación policial y judicial abusiva y desmesurada, que sí tiene sin embargo una evidente motivación política.
Recordando el caso de Alfon, quizá el más grave de los últimos tiempos, se suman los casos diarios de identificaciones arbitrarias; las infiltraciones de la Policía en las organizaciones políticas y sindicales, los movimientos sociales y las manifestaciones; las cargas policiales, cada vez más habituales; las multas; las detenciones y peticiones de cárcel; los maltratos; la deslegitimación y la difamación públicas y mediáticas que demasiado a menudo y demasiado intencionadamente son ejercidas por personas con responsabilidades de Gobierno; y un largo y triste etcétera que constata una escalada de violencia institucional y un recrudecimiento de la represión que recuerdan a otro tiempo que algunos creían pasado, zanjado y olvidado.
El Gobierno del PP presidido por Mariano Rajoy, con Cristina Cifuentes dirigiendo el instrumento represor, aplaude a la minoría silenciosa y castiga brutalmente a la mayoría que se niega a guardar silencio y asumir los retrocesos democráticos y sociales que ese mismo Gobierno quiere imponer. Una mayoría social que lucha democráticamente, en su sentido más puro, para que las condiciones materiales de vida de las personas sean mejores y más dignas. La misma mayoría social que siempre ha sido el motor de cambio y de progreso de la Historia.
Por ello, la UJCE condena la represión de las luchas, los movimientos sociales y las personas que los integran, y en particular la sufrida por estas 9 personas menores de edad, de entre las cuales 4 son camaradas de la UJCE,e insta al cese de dicha represión y a la absolución de todas las personas represaliadas por luchar democráticamente.
Fuente: http://www.jcmadrid.org/jc/

No hay comentarios:

Publicar un comentario